jueves, 30 de enero de 2014

Energía eólica onshore y offshore

Sólo hace falta hacer una búsqueda rápida en cualquier periódico o buscador online para observar dónde aparece nuestro país en los primeros puestos de todo tipo de listas. En muchas de ellas, tenemos el dudoso honor de encabezar el ranking, pero hoy, os traigo una noticia de la que podemos sentirnos orgullosos: España es el primer país que ha utilizado la energía eólica como su principal fuente de electricidad en 2013
Un 20,9% es la cifra que nos ha permitido sobresalir en este ranking. El porcentaje simboliza la demanda eléctrica que hemos cubierto utilizando esta fuente energética. Y otro dato significativo: 90%, que son los hogares que podrían haber consumido energía eólica con todo lo que se ha generado en un año. Todo ello, gracias a una de las renovables más limpias: la que proviene del viento.

Seguramente, cuando os hablo de lo “eólico”, a todos os viene a la mente la hilera de turbinas que nos encontramos al viajar por muchas carreteras de España. Sin embargo y aunque es la más conocida, ésta no es la única manera de aprovechar todo el potencial que el viento nos deja a su paso, ya que el mar puede ser todo un océano de posibilidades.

La energía eólica marina” representa una fuente casi sin explotar dentro del abanico de las renovables. Parte del  mismo principio que la terrestre, es decir, se utiliza la fuerza del viento para mover las grandes aspas y generar con ello energía “limpia”. Sin embargo, la instalación de aerogeneradores en el mar es mucho más eficiente ya que el flujo de viento es más constante que en tierra, se ve menos sujeto a variaciones y a épocas del año con lo que la producción eléctrica está menos supeditada a estos imprevistos climáticos. Por otro lado, las turbinas tienen menos obstáculos para que circule el viento ya que no hay colinas o construcciones que estorben su paso cuando cambia de dirección.

Por estas ventajas, muchos países están apostando por desarrollar esta energía en sus costas. Hace unos meses, se inauguró el Mayor Parque Eólico Marino del Mundo: el proyecto London Array, que está situado en el río Támesis (Reino Unido) y cuenta con una potencia instalada de 630 megavatios, lo que dará suministro a más de 470.000 hogares de Reino Unido. Siemens participa en el proyecto a través de la entrega de 300 turbinas eólicas, cuyas palas de 75 metros, son las más largas del mundo.

La energía offshore o eólica marina puede llegar a ser la solución energética del futuro, libre de emisiones y sostenible. Si se cumplen las previsiones del sector de energías renovables, dentro de ocho años, la Unión Europea tendrá 40.000 megavatios eólicos marinos instalados frente a sus costas, lo que podría abastecer a más de 22 millones de hogares en Europa.
   

viernes, 10 de enero de 2014

¿Cómo imprimir tornillos?


Durante los últimos meses hemos oído hablar de forma recurrente de las impresoras 3D, pero ¿sabías que existen desde los años 80?
Entonces, ¿por qué hay tantas noticias sobre algo que ya se inventó hace décadas? Muy sencillo, hasta las últimas innovaciones realizadas por Siemens la impresión 3D tenía sus limitaciones y sólo podía utilizarse sobre materiales plásticos. Pero ahora, con los nuevos procesos basados en la función láser, se puede imprimir sobre cerámicas y lo que es más importante, en materiales metálicos de alta resistencia, lo que puede suponer toda una revolución en el mundo de la industria.
Con el siguiente vídeo y unas cuantas palabras voy a intentar explicaros en un lenguaje para no ingenieros cómo se consigue este tipo de impresión.
Literalmente, la impresión 3D consiste en la reproducción de objetos con volumen a partir de un prototipo diseñado por ordenador. Para ello, primero tendremos que diseñar en tres dimensiones el objeto que queramos crear y a continuación imprimirlo.
Lo del diseño queda claro, pero ¿en qué consiste ese proceso de impresión? Aquí viene la cuestión más técnica. Intentaré explicárosla de la forma más sencilla posible. Un patrón de luz laser controlado por ordenador superpone sucesivamente capas de polvo metálico. Después, el láser va “esculpiendo” la pieza hasta crear en un único paso cualquier forma que podamos imaginar.
Es como crear un edificio. Sólo que cambiamos las filas de ladrillos por capas de polvo metálicas. ¿No os parece alucinante? ¡Podemos crear de la nada desde un tornillo hasta una pieza de un coche de Fórmula 1! ¡Definitivamente, el futuro ya está aquí!
Si aún os quedan dudas, no os perdáis este vídeo: