viernes, 28 de febrero de 2014

Rodearse de los mejores

Si has leído mi post anterior, verías que la diferenciación es una de las claves más importantes para las empresas en el siglo XXI. En la base de la diferenciación está la innovación y el principal motor de innovación de una empresa son las personas. Son ellas las que hacen que consigamos los objetivos que nos marcamos y en quienes debemos invertir. Es fundamental innovar en recursos humanos y gestionar el talento de forma adecuada para lograr la ventaja competitiva que nos haga únicos. 


Nuestra organización sólo será la número uno si contamos con los mejores y, para ser capaces de atraer y retener este talento en nuestros equipos, tenemos que hacer de nuestra empresa el mejor lugar para trabajar, en el que nuestros empleados realicen las competencias adecuadas a sus capacidades y donde se sientan valorados. Solo rodeándonos de los mejores, podremos hacer crecer nuestras compañías. De hecho, si un consejero delegado tiene que tomar más de cuatro decisiones importantes al año, no tiene un buen equipo a su alrededor. 

Nuestro equipo nos ayuda a conseguir los objetivos marcados. Por eso hay que fomentar los cinco pilares del Mejor sitio para trabajar: 

•  Credibilidad: decirle a tu equipo las cosas como son, dar las competencias adecuadas a cada miembro y ser íntegros.
Respeto: Ofrecer ayuda, colaborar, preocuparnos por nuestros colaboradores y sus cuestiones personales.
•  Trato justo: Ser equitativo e imparcial. Promocionar a los mejores. 
Fomentar el orgullo: En el trabajo personal, en el equipo y de pertenencia a la compañía. 
Camaradería: estar más cerca de la gente, ser hospitalarios y fomentar el sentido de comunidad.

Tan importante como atraer a los mejores es tener la habilidad para retenerlos. Para ello es muy importante ejercer una escucha activa, ser empático y establecer métodos de evaluación claros que permitan el desarrollo de sus potencialidades dentro de la empresa. Liderar consiste en transmitir emociones y en saber ponerse en el lugar de los demás.

viernes, 21 de febrero de 2014

Un andador robótico que mejora la movilidad

Las personas que tenemos la suerte de no padecer ninguna enfermedad cognitiva desconocemos lo que es levantarse cada mañana y no poder moverse con libertad por espacios llenos de gente. Para los ancianos o los adultos con algún tipo de discapacidad psicomotriz, tareas tan sencillas como ir de compras o pasear, pueden suponer un auténtico reto. 

Para mejorar la calidad de vida de estas personas, Siemens y otras empresas punteras están colaborando en una iniciativa europea de I+D conocida como Proyecto DALi (Devices for Assisted Living). El objetivo es “ofrecer una solución útil a las personas con dificultades de movilidad a través un sistema que les ayude a circular e incremente su autonomía y confianza”.

En otras palabras, un andador robótico con cámaras y sensores que permite detectar congestiones de gente, localizar obstáculos en el camino o conocer el propio estado del usuario. A partir de toda esa información, la solución tomará decisiones para evitar peligros y facilitar el trayecto a la persona que, no obstante, siempre tendrá el control del movimiento.

Una de las principales aplicaciones del Proyecto DALi es el uso por parte de personas mayores ya sea para:

• La navegación en exteriores y en centros comerciales para ayudarles en la búsqueda de productos.

• El uso en residencias, hospitales o aeropuertos para guiar a las personas con algún grado de discapacidad a la hora de ir a comer, ir a su consulta o llevarles a su puerta de embarque.

Dirigir los movimientos del anciano en las actividades de rehabilitación y salud ocupacional.

Interesante, ¿verdad? Una gran aplicación de la ciencia para mejorar la vida de las personas. No os perdáis el siguiente vídeo porque podréis ver en qué consiste esta innovación a través de la experiencia de un grupo de mayores de Ciudad Real:


lunes, 17 de febrero de 2014

Diferenciarse o morir

“Las grandes revoluciones llegan sin aviso previo, en mitad de la noche”
Jack Trout y Al Ries: Las 22 leyes inmutables del marketing


Internet ha cambiado la forma en que nos interrelacionamos, también con el mercado. El consumidor ha pasado a un primer plano y maneja mucha más información. Este proceso que muchos expertos en marketing llaman “soberanía del consumidor” le ha otorgado un poder que ha obligado a las empresas a diferenciarse para poder vender.

El siglo XXI es de los especialistas y no de los generalistas. Antes de internet cualquier empresa con un buen departamento de marketing y de comunicación podía convencer a los clientes de sus bondades. Ahora el consumidor además de manejar información y estar en contacto con otros consumidores, también puede emitir mensajes y opiniones sobre las marcas.

Pensemos por ejemplo en el sector turístico. Para contratar un viaje, hasta hace diez años, íbamos a una agencia que nos vendía un destino “a ciegas”. Hoy todo se contrata por internet. El usuario accede a la página web del hotel, hace visitas virtuales a los lugares que les interesa, compara precios y puede chequear en foros y social media las opiniones de otros usuarios.

Sólo el 14% de las personas confía en la publicidad pero el 85% cree en lo que les recomiendan otras personas. Ese es el éxito de las redes sociales y de internet. Los consumidores se han convertido en recomendadores y por lo tanto en vendedores de las marcas. Es lo que se conoce como prosumers: consumidores y prescriptores a la vez.

Por eso las marcas tienen que hacer un esfuerzo por diferenciarse, por personalizar lo que le ofrecen a sus clientes. En eso consiste la innovación, en ofrecer algo distinto a lo que oferta la competencia, que cubra las necesidades de los nuevos nichos de mercado y que sólo esa marca puede hacer. Además, las marcas tienen que luchar no sólo por conseguir nuevos clientes, sino también por fidelizarlos para que sean nuestros embajadores ante otros. 

Estos clientes fan que actúan como evangelizadores de los productos y servicios de una marca buscan honestidad. Las empresas sólo pueden contar aquello que son y sólo pueden hacer lo que dicen. Transmitir algo que no es verdad es un riesgo con consecuencias casi irreversibles. La comunicación fluida con el cliente lo es todo ya que más que nunca es el Rey. Ya no se pueden vender productos globales, sino soluciones específicas para necesidades concretas. Las marcas no pueden ofrecer lo mismo que su competencia, tienen que introducir elementos diferenciadores que inclinen la opción de compra hacia su lado. El cliente se encargará de hacer el resto.

martes, 4 de febrero de 2014

Invertir en el diagnóstico precoz reduce el número de muertes por cáncer

Cuando padecemos alguna enfermedad, sentimos cómo el cuerpo combate esa anomalía a través de la fiebre, el dolor muscular o el cansancio. Pero, con el cáncer, nuestro cuerpo actúa de una forma diferente. Miles de células se dividen sin control e invaden el organismo de la persona de un modo tan silencioso que cuando se quiere dar cuenta, el tumor puede haberse extendido de forma preocupante. 


¿Y por qué sucede esto? Según la revista científica Cell, el envejecimiento de la población es una de las principales causasEsta publicación afirma que a lo largo de nuestra vida, la cadena genética del ADN experimenta cambios y acumula las secuelas de toda una vida. Un proceso que provoca el envejecimiento de la persona y que podría ser también el responsable de la aparición del cáncer en nuestro organismoSi observamos las estadísticas, esta teoría podría tener sentido. Sin ir más lejos, la semana pasada, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) informaba de que de los 215.534 casos registrados en 2012 en nuestro paísalrededor de dos tercios se detectaban en pacientes mayores de 65 años. 

Entre los pacientes menores de 65 años la influencia de los hábitos de vida es fundamental. Según la web Somos Paciente, citando datos de la OMS, “aproximadamente un 30% de las muertes por cáncer son debidas a cinco factores de riesgoconductuales y dietéticos: índice de masa corporal elevado (IMC), ingesta reducida de frutas y verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de alcohol”. 

El cáncer no es sólo un problema de salud, es un problema social y familiar que nos afecta a todos. Tiene también un alto impacto económico en los sistemas sanitarios europeos. Según un estudio publicado por la prestigiosa revista científica The Lancet Oncologyesta enfermedad cuesta 126.000 millones de euros al año a las arcas de la Unión Europea, incluidas bajas médicas y pérdidas de productividad en las empresas. 

Si apostamos por mejorar las medidas de prevención y diagnóstico de esta enfermedadpodríamos reducir el número de afectados por esta patología. Así lo señalan los datos. Según el estudio Globocan 2012, que cada año elabora la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC), países como EEUU o Suiza, han conseguido reducir en más de un 25% la mortalidad por cáncer en los últimos 20 años a través de un incremento en la inversión de sus equipos médicosmayor número de screening y de ciudadanos atendidosDesgraciadamente España sólo ha reducido su mortalidad en un 13%. 

Datos como estos resultan aún más impresionantes cuando leemos que el 28% de los equipos de diagnóstico y de monitorización en los hospitales españoles está obsoleto. Destinar parte de los presupuestos a la instalación de las últimas novedades tecnológicas en diagnóstico juega un papel esencial en el avance contra el cáncer.   

Gracias a las sinergias que se crean entre las diferentes técnicas de imagen, laboratorio y tecnologías de la información conseguiremos prevenir enfermedades, diagnosticar de manera más precoz e implantar una medicina personalizada. El diagnóstico integrado no sólo mejora la calidad de la asistencia sanitaria, sino la detección precoz de las enfermedades y su tratamiento, lo que reduciría drásticamente el gasto sanitario y lo que es más importante, mejoraría la vida de las personas.  

lunes, 3 de febrero de 2014

La importancia de las autopistas energéticas

Es por todos conocido que cuánto mayor es el desarrollo de una sociedad, mayor es su demanda energética y cuando no se cuenta con recursos propios para satisfacerla se produce una dependencia del exterior. Este es uno de los grandes lastres que Europa viene arrastrando en los últimos años y que podría corregirse ya que  algunos países tienen suficiente capacidad instalada para abastecerse mientras que otros tienen que recurrir a la “compra” de recursos energéticos para cubrir su demanda.

Según datos del Ministerio del Industria, España cuenta con una potencia instalada de casi108.000 MW  mientras que la demanda es dea penas 43.527 MW. En otras palabras, tenemos la capacidad de generar mucha más energía de la que necesitamos. Una noticia que a priori podría resultar positiva, pero que en la práctica no le estamos sacando rendimiento.


Y os preguntaréis, ¿cómo es esto posible? La electricidad es una de las pocas energías que no se puede almacenar a gran escala. Al no ser necesario el funcionamiento de los cientos de parques eólicos o de las centrales que tenemos en España, muchos permanecen parados. La única forma de aprovechar ese excedente energético sería disponer de una serie de infraestructuras que permitan el intercambio eléctrico (interconexiones) con los países vecinos, lo que proporcionaría mayor seguridad en el suministro y un aumento de la eficiencia.

En la actualidad, España tiene uno de los nivelesmás bajos de interconexiones de toda la Unión Europea. Este hecho supone una desventaja importante, ya que al estar nuestro país situado en una localización periférica si se produjera un fallo en la red, sería complicadísimo trasladar recursos energéticos hasta nuestras fronteras.


Si algo debemos aprender de esta crisis económica es que las soluciones a corto plazo, suelen ser una hipoteca para nuestro futuro. Por ello, es esencial establecer planes y estrategias que garanticen el suministro y aumenten la eficiencia en el transporte de energía a largo plazo. Según un estudio elaborado por Siemens y la Universidad Técnica de Munich, con un emplazamiento adecuado de las plantas de generación y lasinterconexiones en Europa, se podría ahorrar entre 30.000 y 45.000 milloneseuros en los próximos años. Este ahorro se traduciría en una mayor competitividad para nuestra industria al bajar los costes energéticos y se podría traducir en un descenso de la factura para los consumidores.


Este planteamiento pone de manifiesto la necesidad de tener presente la realidad de los diferentes países de la UE, que nos permita aprovechar al máximo las fortalezas de cada uno de sus miembros y crear así un futuro en común más sólido.