martes, 4 de febrero de 2014

Invertir en el diagnóstico precoz reduce el número de muertes por cáncer

Cuando padecemos alguna enfermedad, sentimos cómo el cuerpo combate esa anomalía a través de la fiebre, el dolor muscular o el cansancio. Pero, con el cáncer, nuestro cuerpo actúa de una forma diferente. Miles de células se dividen sin control e invaden el organismo de la persona de un modo tan silencioso que cuando se quiere dar cuenta, el tumor puede haberse extendido de forma preocupante. 


¿Y por qué sucede esto? Según la revista científica Cell, el envejecimiento de la población es una de las principales causasEsta publicación afirma que a lo largo de nuestra vida, la cadena genética del ADN experimenta cambios y acumula las secuelas de toda una vida. Un proceso que provoca el envejecimiento de la persona y que podría ser también el responsable de la aparición del cáncer en nuestro organismoSi observamos las estadísticas, esta teoría podría tener sentido. Sin ir más lejos, la semana pasada, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) informaba de que de los 215.534 casos registrados en 2012 en nuestro paísalrededor de dos tercios se detectaban en pacientes mayores de 65 años. 

Entre los pacientes menores de 65 años la influencia de los hábitos de vida es fundamental. Según la web Somos Paciente, citando datos de la OMS, “aproximadamente un 30% de las muertes por cáncer son debidas a cinco factores de riesgoconductuales y dietéticos: índice de masa corporal elevado (IMC), ingesta reducida de frutas y verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de alcohol”. 

El cáncer no es sólo un problema de salud, es un problema social y familiar que nos afecta a todos. Tiene también un alto impacto económico en los sistemas sanitarios europeos. Según un estudio publicado por la prestigiosa revista científica The Lancet Oncologyesta enfermedad cuesta 126.000 millones de euros al año a las arcas de la Unión Europea, incluidas bajas médicas y pérdidas de productividad en las empresas. 

Si apostamos por mejorar las medidas de prevención y diagnóstico de esta enfermedadpodríamos reducir el número de afectados por esta patología. Así lo señalan los datos. Según el estudio Globocan 2012, que cada año elabora la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC), países como EEUU o Suiza, han conseguido reducir en más de un 25% la mortalidad por cáncer en los últimos 20 años a través de un incremento en la inversión de sus equipos médicosmayor número de screening y de ciudadanos atendidosDesgraciadamente España sólo ha reducido su mortalidad en un 13%. 

Datos como estos resultan aún más impresionantes cuando leemos que el 28% de los equipos de diagnóstico y de monitorización en los hospitales españoles está obsoleto. Destinar parte de los presupuestos a la instalación de las últimas novedades tecnológicas en diagnóstico juega un papel esencial en el avance contra el cáncer.   

Gracias a las sinergias que se crean entre las diferentes técnicas de imagen, laboratorio y tecnologías de la información conseguiremos prevenir enfermedades, diagnosticar de manera más precoz e implantar una medicina personalizada. El diagnóstico integrado no sólo mejora la calidad de la asistencia sanitaria, sino la detección precoz de las enfermedades y su tratamiento, lo que reduciría drásticamente el gasto sanitario y lo que es más importante, mejoraría la vida de las personas.  

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