martes, 10 de junio de 2014

La fábrica digital: renovarse o morir

Según un informe sobre la industria comunitaria, desarrollado por la Comisión Europea a principios de año, España es el tercer estado donde más ha caído la producción industrial entre 2008 y 2013 debido a la crisis económica y financiera. En concreto, algo más del 30%, lo que sitúa a nuestro país a la cola de la UE, sólo por detrás de Grecia o Chipre. La larga recesión de este sector, se ha llevado ya por delante casi 900.000 puestos de trabajo industriales y ha supuesto el cierre de más de 30.000 fábricas desde 2004.

Son datos escalofriantes que ponen de manifiesto las ineficiencias actuales de nuestro sector industrial. Más aún si pensamos lo complicado que resulta crear una empresa de estas características. Los economistas hablan de un periodo de cinco años durante el cual se deben buscar posibles socios, conseguir la financiación necesaria, seleccionar a los proveedores adecuados y realizar un profundo análisis del mercado que garantice la viabilidad de la fábrica.

Si encontrar una ventaja competitiva era ya complicado antes de que existiera la globalización, imagínense los desafíos a los que se enfrentan las plantas de producción actuales en el contexto de aldea global en el que nos encontramos. La productividad y la flexibilidad aparecen como ingredientes indispensables de las fábricas del futuro, lo que supone producir más, de forma personalizada y en intervalos más cortos sin olvidar la calidad y eficiencia.

Las fábricas que más éxito tendrán serán las que mejor dominen estos procesos y en este punto, la tecnología jugará un papel esencial. Según datos del Minetur, la intensidad inversora de la industria española se ha reducido en el periodo 2000-2011 entre un 35 y un 70% en casi todos los sectores, lo que provoca un cierto riesgo de obsolescencia tecnológica y pone en entredicho la viabilidad y competitividad de nuestra industria.

¿Qué podemos hacer para evitarlo? Además de invertir, debemos empezar a pensar en las fábricas de un modo diferente. Los mapas tridimensionales, procesos automatizados y la producción personalizada a gran escala con software y hardware que permitan digitalizar todos los estadios de la cadena productiva deben convertirse en protagonistas de nuestra industria. Tenemos que dar la bienvenida a la fábrica digital.
Pero, ¿en qué consiste exactamente? Las bases de datos, el cloud computing o internet de las cosas han dado lugar a una revolución que continuará durante años y que en Siemens conocemos como Industria 4.0. Estas nuevas herramientas permiten:
  • Diseñar productos de forma más rápida y personalizada: Hasta hace poco, la puesta en el mercado de un producto podía retrasarse varios años. A la fase de diseño, le seguía la construcción del prototipo y más tarde, una larga lista de pruebas que aseguraban su buen funcionamiento. Hoy, el software de simulación permite agilizar este proceso y reducirlo a meses, eliminando en muchas ocasiones la construcción de un prototipo real.
  • Reducir los costes y tiempos de puesta en marcha de una fábrica: La digitalización permite visualizar en un ordenador todo el proceso previo de fabricación y construcción de una planta de producción, analizar los fallos y resolverlos sin necesidad de haber realizado ninguna inversión previa en materiales. Estos sistemas hacen posible además visionar en tiempo real el puesto del empleado con el fin de mejorar su trabajo y reducir posibles riesgos laborales. Y es que una gestión anticipada de los riesgos puede generar ahorros de hasta el 20% de los costes del proyecto y reducir los tiempos de puesta en marcha entre un 30 y un 60%.
  • Optimizar los procesos de fabricación: En la fábrica digital todos los sistemas están conectados e interactúan entre sí. Esa información nos permite imaginar diferentes escenarios de producción para ver cuál es el más óptimo, resolver de forma automatizada el problema existente en un componente de nuestra cadena para evitar así paradas de producción o regular el consumo energético de la planta para alcanzar una eficiencia mayor.

El potencial es enorme y aunque todavía quedan preguntas por aclarar antes de que la fábrica digital sea una realidad a nivel global, nos enfrentamos a un ahora o nunca. Las industrias de nueva creación deberían ajustarse a los nuevos estándares desde su fundación y mirar hacia el futuro, pero para las fábricas tradicionales también hay soluciones.

El ministro Soria anunciaba el pasado mes de abril un fondo de 688 millones de euros para proyectos de nueva creación. De ellos, entre 25.000 euros y 1,5 millones irán destinados a iniciativas que den como resultado un avance tecnológico en la obtención de nuevos productos, procesos o servicios. Por su parte, Mariano Rajoy presentaba hace unos días un plan de relanzamiento de la economía que incluye también 750 millones de euros para reindustrialización e incremento de la competitividad. Ahora, hay posibilidad de encontrar respaldo financiero a nuestro proyecto y debemos aprovecharlo. Nuestra supervivencia está en juego.

4 comentarios:

  1. Rosa, me gustaria compartir contigo una iniciativa complementaria a las que enumeras en la entrada que son los fab lab o el movimiento maker en general, por ejemplo fablableon [dot] org , que comparte objetivos en cuanto a lo que representa la fabricación digital pero desde una perspectiva más "de base": enseñar, democratizar, evangelizar y facilitar el acceso a herramientas de fabricación digital a individuos, estudiantes, emprendedores, ...

    Más información sobre fab labs en: fablabs [dot] io (y, por supuesto, en Fab Lab León)

    ( por cierto este año la convención anual es en BCN: fab10 [dot] org )

    Un saludo

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    1. Hola Cesáreo! Muchas gracias por tu comentario y por compartir conmigo esta iniciativa. La echaré un vistazo más profundamente. Os animo a que sigáis promoviendo este tipo de acciones para llevar la digitalización a todas las fábricas. Un saludo

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    2. Gracias Rosa. Si en algún momento te encontrases en los alrededores de León estaremos encantados de mostrarte de primera mano el movimiento fab lab & maker.

      Saludos

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  2. Es fundametal el apoyo a los jovenes emprendedores, StartUps,... pero creo que es fundamental no olvidar que hay que aportar valor al mercado y sus empresas, clientes y/o proyectos para lo cual los pequeños emprendedores tenemos que focalizarnos mucho en las necesidades y nuestra solución al problema.

    Pero como comentaba, las ayudas son igual de imprescindibles, simplemente no son el resultado final simplemente un paso más.

    un saludo

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