martes, 23 de diciembre de 2014

Liderar el cambio

Como ya os he contado en alguna ocasión, uno de los mayores retos profesionales a los que me enfrento a día de hoy es el de gestionar la gran transformación que está experimentando la compañía de la que soy Presidenta. El concepto de CAMBIO lo inunda todo últimamente, y no os voy a mentir: vencer el pensamiento tradicional, que identifica cambio con inestabilidad, no es tarea sencilla.

No es mi primer reto profesional relacionado con el cambio o la transformación, y estoy segura de que no será el último. Pero esta vez es un cambio con un objetivo muy claro y preciso, y eso me llena de motivación, ganas y mucha, mucha confianza. La transformación de la nueva Siemens busca afrontar mejor los nuevos desafíos de una sociedad cambiante

Necesitamos redefinir nuestros productos para adaptarnos y adelantarnos a las nuevas demandas de nuestros clientes. Todo ello acompañado de un cambio cultural que transforme a Siemens en una compañía más ágil, donde las ideas fluyan más rápido, y los empleados estén más motivados y se sientan parte de la empresa de una forma nueva. La mezcla de agilidad, modernidad y eficiencia debería dar como resultado una mejora de la productividad de cerca de 1.000 millones de euros de manera global en la compañía. El reto no es pequeño.

Ando estos días releyendo un libro que os recomiendo sin duda: Leading Change, de ese experto en cambios organizacionales, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, que es John P. Kotter. Su proceso en ocho pasos para gestionar el cambio es como ese juego de niños donde solo cuando has unido todos los puntos eres capaz de vez el contorno completo de la imagen resultante:

1.- Crear sentido de urgencia: para que ocurra el cambio, es bueno que toda la organización lo desee. Si creamos urgencia en torno a la necesidad, despertaremos la motivación
2.- Conformar un equipo de personas que lideren junto a ti ese cambio
3.- Crear una visión para el cambio, clara y que todo el mundo sea capaz de entender
4.- Comunicar la visión, frecuentemente, y servir de ejemplo de comportamiento
5.- Eliminar los obstáculos y potenciar a las personas necesarias para el  cambio
6.- Asegurar  triunfos a corto plazo, ya que nada motiva más que el éxito
7.- Construir sobre el cambio, y aprovechar cada victoria para determinar áreas de mejora
8.- Introducir el cambio en la cultura de la empresa y asegurarse de que los líderes internos lo siguen apoyando

Os dejo un vídeo del Profesor Kotter aportando su punto de vista en cuanto a la diferencia entre GESTIONAR y LIDERAR, que podéis consultar junto con otros vídeos en su Canal de Youtube



Y vosotros ¿tenéis vuestra propia fórmula para afrontar el cambio?

martes, 9 de diciembre de 2014

Alta tecnología y pymes industriales, de utopía a realidad

El tamaño de las empresas y la competitividad de la economía de un país siempre van de la mano. En el caso de España, el 99,9% de nuestro tejido empresarial está representado por pymes, lo que ha supuesto históricamente un hándicap para adaptarnos a un mercado global cada vez más exigente. Si nos centramos en las llamadas pymes industriales, éstas sólo suponen el 8,3% de ese tejido, pero emplean al 17,1% de los trabajadores con ocupación y representan el 26,5% del total del valor añadido que produce el conjunto global de las pymes españolas.

Evolucionamos hacia un panorama industrial en el que la personalización de la producción en masa está a la orden del día. Cuando nos compramos un coche o vamos a amueblar el salón de nuestra casa, ya no nos conformamos con un modelo que viene predeterminado de fábrica, sino que lo configuramos en base a nuestros gustos. Si adaptarse a esta IV Revolución Industrial supone un nuevo reto para las grandes empresas del sector, para las pymes industriales se convierte en una cuestión de supervivencia.

Para este grupo de pequeñas y medianas empresas, la crisis económica reinante ha hecho que la línea entre subsistir y desaparecer sea cada vez más delgada. Subirse al tren de la digitalización de la producción es ya un imperativo para que la balanza caiga del lado “bueno” Pero, ¿cómo conseguimos que no se queden en tierra? Con alta tecnología.

Siempre asociamos alta tecnología con grandes organizaciones, es natural. Ellas son las que tienen más recursos para invertir en I+D+i y contar con las soluciones tecnológicas más avanzadas, y eso les permite fabricar productos de alto valor añadido. ¿Y qué ocurre con las pymes? Pues que la mayoría de ellas están fabricando productos para el siglo XX en el siglo XXI.

La dificultad para acceder a fuentes de financiación es una de las causas de que se estén quedando obsoletas. Una situación preocupante si tenemos en cuenta que, utilizando las soluciones tecnológicas adecuadas, podrían (y pienso en alto):

  • Conseguir ciclos de desarrollo más cortos 
  • Simplificar los productos y su fabricación 
  • Hacer frente al aumento de demanda de productos personalizados en masa, sin penalizar los precios • Ofrecer mayor valor añadido 
  • Beneficiarse de un menor coste de la energía al aprovechar los momentos con tarifas más bajas para producir la gama más intensa en consumo energético 
  • Planificar el mantenimiento preventivo de sus fábricas y adelantarse a posibles fallos, a través de paradas programadas en función de información facilitada por la propia maquinaría. 

Se trata, por tanto, de apostar por una modernización tecnológica que sin duda reportaría un alto retorno de la inversión. Pero para que la combinación de alta tecnología y pymes industriales deje de ser una utopía y se convierta en realidad, deben existir AYUDAS. En esta dirección, la Unión Europea ha puesto en marcha el proyecto de promoción de la innovación de mayor envergadura de su historia: el programa Horizonte 2020. 70.000 millones de euros destinados a convertir el I+D+i y el uso de la tecnología en seña de identidad de sus países miembro.


Este ambicioso plan dedica un apartado específico a la industria y a mejorar la financiación de las pymes. Subvenciones por valor de 1.200 millones de euros para convertir a pequeñas y medianas empresas industriales en excelentes ejemplos de industria 4.0. Y es que de los proyectos que ya se están desarrollando dentro de este marco, alrededor del 80% se centran en la introducción de las TIC en los procesos de fabricación.

Apps4AME (una aplicación de ingeniería para una producción avanzada) es uno de los que más destacan. Liderado por empresas alemanas (entre ellas Siemens) e instituciones de investigación de Grecia, Italia, Portugal y Rumanía, prevé desarrollar nuevos métodos y software para mejorar los sistemas de fabricación. La clave es utilizar herramientas digitales en el diseño y planificación del producto, y en la preparación y control de la producción.

Estoy segura de que muchos de los que estáis leyendo este post vivís cada día la realidad de la pyme. Os animo a profundizar algo más también en proyectos como Flexinet o Manucloud. Son los primeros pasos para ayudar a las pymes industriales a aspirar a la vanguardia tecnológica. Es ahora o nunca.