viernes, 27 de marzo de 2015

No dejar de investigar

En una semana aciaga marcada por el accidente aéreo de Germanwings (difícil no ponerse estos días en la piel de los familiares y entender su dolor), me gustaría poner una nota de positivismo que nos ayude a redirigir la mirada hacia “lo bueno” que está por venir. Y me refiero a algunos avances en el ámbito de la Sanidad en nuestro país que siguen haciendo realidad, paso a paso, la evolución hacia un nuevo modelo sanitario que requiere de una mayor personalización en la atención al paciente, de una inversión “racional” en tecnología que dote a los grandes profesionales médicos de nuestro país de herramientas innovadoras, y de una permanente actividad investigadora que genere conocimiento y que fomente su transmisión entre los centros hospitalarios.

Hace muy pocos meses, en diciembre de 2014, el Hospital de la Paz de Madrid era “nombrado” el hospital español con mejor reputación, según los resultados del I Monitor de Reputación Sanitaria (MRS) elaborado por MERCO. El Hospital de la Paz estaba entre los tres primeros puestos en 11 de los 14 rankings por especialidades que contempla el informe – y en 6 de esos 11 ocupaba el primer puesto-, y lideraba el ranking global de hospitales públicos. Y esta misma semana, el centro ha decidido dar un nuevo paso en el camino de la investigación y la innovación médica.

Los que me leéis de manera habitual ya sabéis de mi admiración por los profesionales sanitarios que desarrollan su actividad en los hospitales españoles. Por algo los “médicos” formados en España son los más demandados por el resto de países de la Unión Europea (UE). Por su excelente formación y por su alta cualificación profesional. Pues los profesionales médicos del Hospital de la Paz tendrán a partir de ahora acceso a nuevas técnicas y prototipos, y a formación específica, que les permitirán potenciar aún más su importante labor de investigación y servir de fuente de conocimiento para los especialistas de otros centros españoles.

Una de las áreas de investigación que el Hospital ha decidido potenciar es la del Servicio de Cardiología Pediátrica, con  el Doctor Federico Gutiérrez Larraya al frente. Su equipo es uno de los pocos en España capaz de operar a bebés con problemas de corazón cuando aún están dentro de la madre, o de sincronizar una cesárea y la colocación de un marcapasos a un prematuro. Este último caso ocurrió en 2013. En la semana 20 de embarazo el equipo del Hospital de la Paz detectó un bloqueo en el corazón del feto que no lograron corregir con un tratamiento intrauterino. Así que decidieron madurar farmacológicamente los pulmones del bebé, realizar una cesárea en la semana 34, e implantar inmediatamente un marcapasos al recién nacido. Insisto en lo de “mi admiración”…

Esta es una de las imágenes del equipo del Hospital de La Paz en plena intervención, en 2013

Siemens colaborará con el Hospital de la Paz en la iniciativa “investigadora” que antes mencionaba. Un granito de arena en una montaña de talento. Pero ese talento lo merece ¿verdad?




miércoles, 18 de marzo de 2015

Del caos al orden en materia de estacionamiento

Hace unos días ya os hablaba aquí de un proyecto puesto en marcha para hacer que nuestras ciudades sean cada vez más “vivibles” por todos. Hoy quiero abundar en el tema a través de un problema que parece insignificante pero que es una de las principales causas de estrés para los que vivimos y transitamos a diario grandes urbes: el estacionamiento.

Siemens está trabajando en un novedoso sistema de gestión del estacionamiento basado en sensores: una red de sensores recaba información sobre la situación del parque de sitios para aparcar en una ciudad; esa información es enviada a los smartphones o sistemas de navegación de los conductores para que les sea más sencillo y rápido encontrar un hueco libre; y además, todos los datos son transmitidos a un centro de gestión desde el cual cada ciudad puede comenzar a gestionar de manera más inteligente el problema del aparcamiento. Un centro de gestión adaptativo, capaz de identificar ciclos recurrentes a determinadas horas del día o en días concretos de la semana o el mes, que a su vez proporciona a los conductores un pronóstico sobre la situación del estacionamiento y destinos alternativos en áreas de poca ocupación.


Según datos de APCOA, la búsqueda de sitio para aparcar es la causa de un tercio de los problemas de tráfico en el centro de las ciudades europeas. Cada año, la distancia recorrida en esas búsquedas en cada distrito de cualquier ciudad es equivalente a cerca de 14 viajes alrededor del mundo, ya que cada conductor suele recorrer una distancia media de 4,5 kilómetros cada vez que trata de encontrar un hueco. Sin olvidarnos del impacto ambiental: la emisión media de gases en cada búsqueda es de 1,3 kilogramos de dióxido de carbono. Un sistema como el descrito supondría ahorro de tiempo, combustible y menos nervios para el que realiza la búsqueda… y para los conductores que sufren al que busca.

Los sensores que utiliza el sistema son de diferentes tipos y pueden adaptarse a las características propias y topografía de cada barrio o ciudad, y pueden colocarse en paredes, farolas o dentro de los semáforos ya existentes –así el impacto en la infraestructura es mínimo-. Además de indicar con precisión cuál es el estado del parque de sitios para aparcar, el sistema puede reconocer cuándo un vehículo está estacionado en un lugar no permitido y enviar esos datos al centro de gestión. Si a esta red de sensores añadimos tecnología RFID –complementada con etiquetas prácticamente invisibles en los coches-, el sistema es capaz de gestionar permisos de aparcamiento para residentes o plazas especiales para conductores con discapacidad.


El beneficio del nuevo sistema es claro: ciudadanos más satisfechos; ciudades más limpias, con menos ruidos y humos; y administraciones locales más eficientes y con menos costes asociados al “caos” actual en lo relativo al estacionamiento. Berlín será la ciudad que esta primavera implemente el primer piloto del proyecto.

viernes, 13 de marzo de 2015

Ciudades más “vivibles” para personas con discapacidad visual

Si fuésemos capaces de orientar de manera adecuada el potencial de conocimiento compartido que la tecnología nos facilita, quizás hubiésemos resuelto ya algunos problemas globales de esos que parecen “no tener solución”.

Hace unas semanas, Internet y las redes sociales en todo el mundo albergaban un “interesante” debate en torno al color de un vestido. Un debate que pasó en cuestión de horas de frívolo a pseudo-científico –y viceversa más tarde- y que demostró que hay muchas mentes, en muchos lugares del mundo, que manejan muchos datos, y que el uso de toda esa información puede llegar a alinearse en pro de la respuesta a un problema concreto.

Si dejamos a un lado la frivolidad, una mejor utilización de la tecnología y una mayor extracción de inteligencia de fuentes de datos dispersas y aparentemente aisladas son una combinación perfecta para mejorar la vida de las personas. Existen ya muchos ejemplos de la aplicación del Big Data a problemas cotidianos, pero quiero llamaros la atención sobre un proyecto de Siemens cuyo objetivo es hacer las ciudades “más vivibles” para las personas con discapacidad visual. Algo tan sencillo como una aplicación móvil que les permitirá desplazarse o pasear por la ciudad de manera más segura.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay aproximadamente 285 millones de personas con discapacidad visual, de las cuales 39 millones son ciegas y 246 millones presentan baja visión. En España, ONCE contaba con más de 72.000 afiliados en 2014, pero un estudio realizado por el INE hace algunos años situaba la cifra de “ciegos” por encima del millón en nuestro país. El proyecto InMoBS pretende ayudar a todos ellos.

Se trata de un sistema de asistencia online, una aplicación móvil -basada en tecnología GPS y mapas digitales- que les ayudará a planificar trayectos y les guiará in situ y en tiempo real, avisando  de cualquier obstáculo ya sea por vibración o verbalmente a través de sus móviles.



La base del proyecto está en el aprovechamiento de la comunicación entre vehículos y del intercambio de datos entre estos y la infraestructura de tráfico -semáforos y señales, sobre todo-. El análisis en tiempo real de esos datos permite ofrecer a la persona con discapacidad visual señales e indicaciones que le ayuden a cruzar la calle con confianza o a dirigirle en la dirección adecuada para continuar su camino. Existe ya un primer prototipo del proyecto, gracias a una plataforma de movilidad inteligente basada en la infraestructura de tráfico de la ciudad alemana de Brunswick, en la Baja Sajonia.

Gran solución para un gran problema que puede parecer pequeño si no padeces discapacidad. Y tecnología que nos ayuda a vivir “mejor".

viernes, 6 de marzo de 2015

Hágase la luz

¿Imagináis poder reproducir con la máxima realidad la luz solar dentro de espacios cerrados? Los avances científicos y técnicos en este sentido parecen haber dado un importante salto cualitativo en los últimos meses. Esa es la conclusión que viene a mi cabeza al fijarme en las pruebas que ha realizado la italiana CoeLux y que le han valido el galardón Innovación del año en los prestigiosos Lux Awards.

Las mentes brillantes detrás de este sistema han utilizado nanopartículas para reproducir el paso de la luz a través de la atmósfera y han replicado con un alto grado de realismo la dispersión de Rayleigh –la culpable de que el cielo que vemos todos los días tenga esas tonalidades azules-.

Las aplicaciones comerciales de esta nueva tecnología son infinitas: pensad en luz solar en estaciones de metro subterráneas, en instalaciones soterradas, en hospitales, aeropuertos o museos. Y pensad también en el beneficio que conllevaría para cada uno de nosotros dentro del área de la fototerapia, donde cada vez van estando más claros los beneficios de la exposición a la luz solar para la salud y el bienestar de las personas.

Parece que la tecnología CoeLux va ya camino de convertirse en una realidad en el mercado. Mientras, os invito a echar un vistazo a este vídeo elaborado al respecto por Lux magazine (está en inglés pero merece la pena)...