viernes, 13 de marzo de 2015

Ciudades más “vivibles” para personas con discapacidad visual

Si fuésemos capaces de orientar de manera adecuada el potencial de conocimiento compartido que la tecnología nos facilita, quizás hubiésemos resuelto ya algunos problemas globales de esos que parecen “no tener solución”.

Hace unas semanas, Internet y las redes sociales en todo el mundo albergaban un “interesante” debate en torno al color de un vestido. Un debate que pasó en cuestión de horas de frívolo a pseudo-científico –y viceversa más tarde- y que demostró que hay muchas mentes, en muchos lugares del mundo, que manejan muchos datos, y que el uso de toda esa información puede llegar a alinearse en pro de la respuesta a un problema concreto.

Si dejamos a un lado la frivolidad, una mejor utilización de la tecnología y una mayor extracción de inteligencia de fuentes de datos dispersas y aparentemente aisladas son una combinación perfecta para mejorar la vida de las personas. Existen ya muchos ejemplos de la aplicación del Big Data a problemas cotidianos, pero quiero llamaros la atención sobre un proyecto de Siemens cuyo objetivo es hacer las ciudades “más vivibles” para las personas con discapacidad visual. Algo tan sencillo como una aplicación móvil que les permitirá desplazarse o pasear por la ciudad de manera más segura.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay aproximadamente 285 millones de personas con discapacidad visual, de las cuales 39 millones son ciegas y 246 millones presentan baja visión. En España, ONCE contaba con más de 72.000 afiliados en 2014, pero un estudio realizado por el INE hace algunos años situaba la cifra de “ciegos” por encima del millón en nuestro país. El proyecto InMoBS pretende ayudar a todos ellos.

Se trata de un sistema de asistencia online, una aplicación móvil -basada en tecnología GPS y mapas digitales- que les ayudará a planificar trayectos y les guiará in situ y en tiempo real, avisando  de cualquier obstáculo ya sea por vibración o verbalmente a través de sus móviles.



La base del proyecto está en el aprovechamiento de la comunicación entre vehículos y del intercambio de datos entre estos y la infraestructura de tráfico -semáforos y señales, sobre todo-. El análisis en tiempo real de esos datos permite ofrecer a la persona con discapacidad visual señales e indicaciones que le ayuden a cruzar la calle con confianza o a dirigirle en la dirección adecuada para continuar su camino. Existe ya un primer prototipo del proyecto, gracias a una plataforma de movilidad inteligente basada en la infraestructura de tráfico de la ciudad alemana de Brunswick, en la Baja Sajonia.

Gran solución para un gran problema que puede parecer pequeño si no padeces discapacidad. Y tecnología que nos ayuda a vivir “mejor".

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