miércoles, 18 de marzo de 2015

Del caos al orden en materia de estacionamiento

Hace unos días ya os hablaba aquí de un proyecto puesto en marcha para hacer que nuestras ciudades sean cada vez más “vivibles” por todos. Hoy quiero abundar en el tema a través de un problema que parece insignificante pero que es una de las principales causas de estrés para los que vivimos y transitamos a diario grandes urbes: el estacionamiento.

Siemens está trabajando en un novedoso sistema de gestión del estacionamiento basado en sensores: una red de sensores recaba información sobre la situación del parque de sitios para aparcar en una ciudad; esa información es enviada a los smartphones o sistemas de navegación de los conductores para que les sea más sencillo y rápido encontrar un hueco libre; y además, todos los datos son transmitidos a un centro de gestión desde el cual cada ciudad puede comenzar a gestionar de manera más inteligente el problema del aparcamiento. Un centro de gestión adaptativo, capaz de identificar ciclos recurrentes a determinadas horas del día o en días concretos de la semana o el mes, que a su vez proporciona a los conductores un pronóstico sobre la situación del estacionamiento y destinos alternativos en áreas de poca ocupación.


Según datos de APCOA, la búsqueda de sitio para aparcar es la causa de un tercio de los problemas de tráfico en el centro de las ciudades europeas. Cada año, la distancia recorrida en esas búsquedas en cada distrito de cualquier ciudad es equivalente a cerca de 14 viajes alrededor del mundo, ya que cada conductor suele recorrer una distancia media de 4,5 kilómetros cada vez que trata de encontrar un hueco. Sin olvidarnos del impacto ambiental: la emisión media de gases en cada búsqueda es de 1,3 kilogramos de dióxido de carbono. Un sistema como el descrito supondría ahorro de tiempo, combustible y menos nervios para el que realiza la búsqueda… y para los conductores que sufren al que busca.

Los sensores que utiliza el sistema son de diferentes tipos y pueden adaptarse a las características propias y topografía de cada barrio o ciudad, y pueden colocarse en paredes, farolas o dentro de los semáforos ya existentes –así el impacto en la infraestructura es mínimo-. Además de indicar con precisión cuál es el estado del parque de sitios para aparcar, el sistema puede reconocer cuándo un vehículo está estacionado en un lugar no permitido y enviar esos datos al centro de gestión. Si a esta red de sensores añadimos tecnología RFID –complementada con etiquetas prácticamente invisibles en los coches-, el sistema es capaz de gestionar permisos de aparcamiento para residentes o plazas especiales para conductores con discapacidad.


El beneficio del nuevo sistema es claro: ciudadanos más satisfechos; ciudades más limpias, con menos ruidos y humos; y administraciones locales más eficientes y con menos costes asociados al “caos” actual en lo relativo al estacionamiento. Berlín será la ciudad que esta primavera implemente el primer piloto del proyecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario