martes, 28 de abril de 2015

Cómo se celebran 120 años???

La de ayer fue una mañana preciosa, de esas que te dejan una amplia sonrisa en la cara mezcla de satisfacción, orgullo y tranquilidad. Tras muchos (muchos) meses de trabajo en “el evento”, “mí” compañía celebró ayer sus 120 años de actividad en España. Creo que el golpe de adrenalina todavía me dura, así que he decidido aprovechar para compartir hoy con vosotros algunas de mis sensaciones durante el que seguramente haya sido uno de los momentos más importantes de mi carrera profesional.

Cuando aún en 2014 mi equipo y yo comenzamos a darle vueltas a cuál sería la forma más ¿adecuada? de celebrar el 120 aniversario de Siemens en España (para nosotros LA Siemens), a mi cabeza venía una y otra vez la misma pregunta: “¿cómo se celebran 120 años?”. A lo largo de mi carrera he celebrado muchos y muy diferentes aniversarios, pero era mi primera vez ante el reto de “los 120” (que son 1.440 meses, y casi 45.000 días... se dice pronto). Si nuestra compañía cotizase en el IBEX 35, seríamos la tercera empresa más longeva del Indice, solo superada por Banco Santander y BBVA –cuyos inicios se remontan a mediados del XIX-. En realidad, lo único que Siemens España tiene de hoy de “extranjero” es la localización geográfica de nuestra central –en Múnich, Alemania- y un nombre algo difícil de pronunciar (lo sé). Todo lo demás es “muy de aquí”, os lo aseguro.

Lo que siempre tuvimos claro –nosotros y nuestros “mayores” en Alemania- es que el aniversario era un momento para dar las gracias a mucha gente: empleados, clientes, socios de negocio, Administraciones… pero sobre todo al país que tan bien ha acogido siempre a la Siemens, a pesar de que sus raíces no fueran nacionales. Y decidimos transformar ese GRACIAS en lo que mejor se nos da: aplicar tecnología al servicio de la innovación en España, y poner en marcha un Centro de I+D+i en Señalización Ferroviaria que de alguna forma ayude a que nuestra economía sea cada día un poquito más sólida, a que el talento “patrio” disponga de más opciones para desarrollarse, y a que los términos “España” e “Innovación” vuelvan a asociarse en pro de una mayor competitividad en el mercado global. El Centro, que ya está en funcionamiento, tiene como objetivo diseñar, probar y desarrollar nuevos sistemas de señalización y control de tráfico ferroviario, al tiempo que sirve de polo de formación e investigación para los profesionales de este campo. En él ya trabajan 350 profesionales, y hemos decidido invertir 20 millones de euros cada año en el proyecto, llenos de ilusión y de agradecimiento.

Como era imposible invitar a nuestro evento de ayer a todos los españoles (claro), en representación de todos ellos nos acompañó Su Majestad el Rey Felipe VI. En su discurso, él mismo señaló lo especial de la cita ya que su padre, Juan Carlos I, había presidido la inauguración del edificio de Siemens en Tres Cantos hace ahora 10 años – edificio que hoy alberga el nuevo Centro de I+D+i-. Incluso su bisabuelo Alfonso XIII ya quiso conocer de primera mano nuestra fábrica de Cornellá y realizó una visita en 1925.

Así comenzaba la mañana de ayer, en nuestra sede de Tres Cantos en Madrid
Lo cierto es que a lo largo de los 120 años de actividad en España, sin duda hemos echado raíces. Hemos vivido años buenos y años malos, hemos sufrido guerras, visto nacer a la Democracia, asistido a múltiples cambios de Gobierno, y sufrido la crisis económica como el resto de empresas de la industria nacional. Hemos creado empleo y visto pasar por nuestro equipo de profesionales a varias generaciones de españoles. Y quisimos que todos esos empleados, los antiguos y los nuevos, estuviesen también presentes de alguna forma en nuestra celebración, así que invitamos a nuestra jornada de ayer a todos los anteriores Presidentes de Siemens España que a día de hoy siguen vivos. Quién mejor que ellos para representar a los profesionales que han formado parte de “nosotros” a lo largo de tantas décadas.

Siempre digo que la Siemens no sería nada sin las personas: las que conforman el gran equipo de la filial, las que componen los equipos con los que trabajamos día a día en nuestros clientes, las que trabajan con nosotros desde nuestros socios… a riesgo de ser repetitiva: GRACIAS. 

Pedí a nuestro fotógrafo que tomase esta foto ayer justo al finalizar el acto. Empleados, clientes, socios de negocio y representantes de diferentes Administraciones, y en primera fila, los antiguos presidentes de Siemens España “arropándome” en un día tan especial
La de ayer fue una mañana llena de sensaciones, de nervios, incluso de lágrimas de emoción. Y quiero agradeceros también a todos vosotros, los que leéis este blog, el haberme permitido hoy abriros una ventanita a un momento muy importante en mi vida profesional. GRACIAS. 

viernes, 24 de abril de 2015

¿Y si viviéramos 100 años más?

Si algo ha sufrido una verdadera transformación en los últimos 100 o 120 años es la medicina y en gran parte ha sido gracias a la tecnología. De hecho, los avances médicos en estos años han sido mayores que a lo largo de toda la historia de la humanidad. Para haceros una idea de lo que supone el viaje por el mundo de la medicina, desde los primeros curanderos hasta la concepción del especialista médico tal y como la entendemos hoy en día, os recomiendo la famosa novela de Noah Gordon “El Médico” o su versión cinematográfica, ya que lo refleja de manera muy acertada.

En la actualidad, tener un hospital al que acudir en caso de una urgencia o para solicitar una prueba diagnóstica como una radiografía nos parecen cosas normales. Pero no hace tanto, en los años 70 del siglo XX, la población española no estaba tan concentrada en los núcleos urbanos. La mayoría vivía en pueblos o localidades a gran distancia de un centro médico y era el propio médico quien acudía a la casa del paciente, Seguro que a muchos de vosotros os viene a la memoria la visión de un médico con su maletín entrando en la habitación de un aquejado enfermo. Una visión que parece sacada de una película pero que yo misma he vivido en primera persona.

En nuestro país, uno de los primeros avances que vivió la sanidad gracias a la tecnología fue la llegada de los rayos X, allá por los años 40. Aunque todavía los médicos debían desplazarse a zonas rurales, muchos ya lo hacían provistos de aparatos de Rayos X portátiles. Y es que la revolución tecnológica en la medicina es sinónimo de diagnóstico por imagen. Años más tarde,  en 1972, apareció el primer TAC y, en 1982, la primera Resonancia Magnética nuclear. Dos herramientas que, junto a los rayos X, se encuentran a día de hoy en todos los hospitales españoles.

Uno de los primeros sistemas de Rayos X que Siemens comercializó en España
Uno de los primeros sistemas de Rayos X que Siemens comercializó en España

Sin embargo, disponer de unos centros médicos altamente equipados con tecnología punta, es algo propio de finales del S.XX y principios del S.XXI. Los hospitales españoles comenzaron a equiparse con la mejor tecnología en las últimas décadas del XX y estos avances han permitido alargar nuestra esperanza de vida en los últimos años. Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, España es uno de los países donde las mujeres son más longevas, con una media de esperanza de vida de 85 años, solo por detrás de Japón, donde alcanzan los 87 años. En el resto del mundo, esa edad también continúa aumentando, con una edad de  68 años de media para los hombres y 73 años para las mujeres. Los avances tecnológicos han permitido también que la medicina ejerza hoy en día una labor preventiva muy importante, haciendo que todos podamos vivir un poco más que la generación anterior.

Quién pudiera vivir 100 años más para saber si gracias a la prevención y avances médicos actuales habremos conseguido acabar con muchas de las enfermedades que hoy son tan comunes… 

miércoles, 8 de abril de 2015

Una ventana a la industria “de antaño”

Como ya os he comentado en alguna ocasión reciente, la compañía de la que formo parte está de (gran) celebración en este 2015. La filial española de Siemens cumple 120 años de actividad en nuestro país. 120 años son muchos años. 120 años significan haber sido testigos de dos cambios de siglo –del XIX al XX y del XX al XXI-, y haber sido un espectador (y protagonista) del desarrollo del sector industrial español.

Ahora que nuestra televisión pública ha puesto tan de moda las Puertas del Tiempo –desde aquí recomiendo la serie El Ministerio del Tiempo de La1 de TVE si queréis pasar un rato entretenido y disfrutar de un buen guion y de un humor muy “fino”-, imaginaos poder traspasar un umbral y aparecer en la España de finales del siglo XIX. Nuestro país estaría  asimilando su propia Revolución Industrial, a la que llegó mucho más tarde que los países de su entorno. Durante la segunda mitad del XIX ya se habían creado algunas industrias siderometalúrgicas y textiles, unas primeras fábricas con tecnología anticuada y muy dependientes del capital extranjero, pero el sector estaba por constituirse aun.

Imaginad una sociedad en plena transformación, “abrazando” un modelo Fordista que puso patas arriba la forma de producir, el papel de las personas en el proceso, y creó nuevos estratos sociales que han llegado a nuestros días. Pues en ese entorno de cambio, en 1910, Siemens inauguró su fábrica de componentes ferroviarios en Cornellá, y pasó a formar parte del tejido empresarial patrio. Hoy, 105 años después y habiendo superado la escasez de la Guerra y varias crisis económicas, la fábrica sigue abierta y dando trabajo a centenares de profesionales.

La fábrica de Siemens en Cornellá, en sus inicios

Si analizásemos el antes y el después de la fábrica – que puede ser el antes y el después de cualquiera de las fábricas que por entonces se consolidaban en el Norte de España o en Cataluña-, veríamos como los primeros procesos automatizados, las largas cadenas de producción, el trabajo intensivo de una plantilla que estaba “activa” casi de sol a sol, las primeras y gigantescas máquinas que necesitaban de cantidades ingentes de energía para funcionar a un ritmo que entonces parecía “rápido”… todo eso ha dado lugar a un modelo de fábrica digitalizada donde apenas existen ya similitudes con aquellas plantas pioneras.

Os iré contando más sobre esos más de cien años de vida de la fábrica de Cornellá, de sus logros, de sus historias personales… ¿alguno de vosotros trabaja o ha tenido familiares trabajando en la planta? Me encantaría oír vuestras historias de primera mano!!

De momento, para los más curiosos, hace poco descubrí que varios ejemplares de la revista Semana Industrial, todos los números del año 1882, habían sido digitalizados y son de libre acceso. Echadles un vistazo y veréis cuáles eran las preocupaciones en el mundo de la industria antes del cambio de siglo, cómo eran modeladas las primeras máquinas de ferrocarril. Lástima que las Puertas del Tiempo sean solo ficción.