miércoles, 8 de abril de 2015

Una ventana a la industria “de antaño”

Como ya os he comentado en alguna ocasión reciente, la compañía de la que formo parte está de (gran) celebración en este 2015. La filial española de Siemens cumple 120 años de actividad en nuestro país. 120 años son muchos años. 120 años significan haber sido testigos de dos cambios de siglo –del XIX al XX y del XX al XXI-, y haber sido un espectador (y protagonista) del desarrollo del sector industrial español.

Ahora que nuestra televisión pública ha puesto tan de moda las Puertas del Tiempo –desde aquí recomiendo la serie El Ministerio del Tiempo de La1 de TVE si queréis pasar un rato entretenido y disfrutar de un buen guion y de un humor muy “fino”-, imaginaos poder traspasar un umbral y aparecer en la España de finales del siglo XIX. Nuestro país estaría  asimilando su propia Revolución Industrial, a la que llegó mucho más tarde que los países de su entorno. Durante la segunda mitad del XIX ya se habían creado algunas industrias siderometalúrgicas y textiles, unas primeras fábricas con tecnología anticuada y muy dependientes del capital extranjero, pero el sector estaba por constituirse aun.

Imaginad una sociedad en plena transformación, “abrazando” un modelo Fordista que puso patas arriba la forma de producir, el papel de las personas en el proceso, y creó nuevos estratos sociales que han llegado a nuestros días. Pues en ese entorno de cambio, en 1910, Siemens inauguró su fábrica de componentes ferroviarios en Cornellá, y pasó a formar parte del tejido empresarial patrio. Hoy, 105 años después y habiendo superado la escasez de la Guerra y varias crisis económicas, la fábrica sigue abierta y dando trabajo a centenares de profesionales.

La fábrica de Siemens en Cornellá, en sus inicios

Si analizásemos el antes y el después de la fábrica – que puede ser el antes y el después de cualquiera de las fábricas que por entonces se consolidaban en el Norte de España o en Cataluña-, veríamos como los primeros procesos automatizados, las largas cadenas de producción, el trabajo intensivo de una plantilla que estaba “activa” casi de sol a sol, las primeras y gigantescas máquinas que necesitaban de cantidades ingentes de energía para funcionar a un ritmo que entonces parecía “rápido”… todo eso ha dado lugar a un modelo de fábrica digitalizada donde apenas existen ya similitudes con aquellas plantas pioneras.

Os iré contando más sobre esos más de cien años de vida de la fábrica de Cornellá, de sus logros, de sus historias personales… ¿alguno de vosotros trabaja o ha tenido familiares trabajando en la planta? Me encantaría oír vuestras historias de primera mano!!

De momento, para los más curiosos, hace poco descubrí que varios ejemplares de la revista Semana Industrial, todos los números del año 1882, habían sido digitalizados y son de libre acceso. Echadles un vistazo y veréis cuáles eran las preocupaciones en el mundo de la industria antes del cambio de siglo, cómo eran modeladas las primeras máquinas de ferrocarril. Lástima que las Puertas del Tiempo sean solo ficción.

2 comentarios:

  1. Hola Rosa,

    mi abuela vivía en Cardona, un pequeño pueblito en el centro de Catalunya, y al quedarse viuda con un par de hijos pequeños, tuvo que emigrar a buscarse la vida en Barcelona. Pidió acogida a una prima que vivía en Sant Just y acabó encontrando trabajo en la Siemens de Cornellà, en la línea de contadores.

    Siempre nos explicaba que era un trabajo duro, pero que al cabo de poco tiempo y ahorrando mucho, consiguió comprar un pisito de una promoción que facilitaba Siemens a sus trabajadores y pudo traerse a mi madre y a mi tío a vivir con ella. Después, aceptaron su petición de traslado a oficinas de la misma planta de Siemens y ya dejó de "enroscar no-sé-qué" en esa línea de contadores.

    Recuerdo que también nos contaba que cuando sonaba la sirena de la fábrica, la del cambio de turno, retumbaba todo Cornellà. Y que se inundaban las calles de color azul y gris, de todos los monos de trabajo de los empleados que salían de la Siemens...

    Algunos años más tarde, mi hermano terminaba sus estudios de automatización y PLCs, y precisamente realizó una temporada de prácticas en esta misma planta de Siemens de Cornellà. Habrían pasado casi 50 años desde que nuestra abuela trabajó allí, pero le preguntaba sobre todos los rincones de la empresa... Se asombraba de cómo había cambiado todo y de lo limpio que salía él de la Siemens! ;)

    Un saludo,

    Marta, nieta de una trabajadora de la Siemens de Cornellà

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  2. Una historia muy interesante Marta. Muchas gracias por compartirla con todos. Un saludo y abrazo fuerte.

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