jueves, 29 de octubre de 2015

Seguimos siendo poco “digitales”

Seguimos siendo poco “digitales”. A pesar de que las empresas de nuestro país han avanzado algo más que la media mundial  en su nivel de digitalización, nuestro tejido industrial  continúa sin “coger el ritmo” de las compañías de nuestro entorno más cercano, el de la Europa Occidental. ¿Cuánto más vamos a continuar así?.

En las últimas semanas hemos visto como la consultora PwC hacía públicas las conclusiones de un estudio repleto de indicadores cuanto menos preocupantes. Según los datos publicados, nuestras empresas industriales están lejos del grupo de compañías punteras en términos de digitalización a nivel mundial y en ningún caso alcanzan la media de la industria europea. Estamos hablando de un informe que analiza la manera en que las empresas hacen frente, valoran y utilizan las tecnologías digitales en todas las áreas de su organización y califica ese “esfuerzo” con un índice de entre 0 y 100… y nosotros nos quedamos en el 77,5, lejos del 81 de “las que mejor lo están haciendo” en todo el mundo.

Esta es una tabla extraída del informe de PwC: en verde los aspectos de la digitalización en los que España se acerca más a la puntuación máxima, y en rojo las facetas en las que nuestra industria está más rezagada

El mundo gira irremisiblemente hacia lo digital y quien se muestre ajeno a este fenómeno perderá el tren. La integración de las TIC en los procesos de producción aumentará la competitividad de nuestra industria. La tan necesaria digitalización debe abarcar todas las fases de producción: la tecnología permite desarrollar productos más complejos en periodos de tiempo más cortos y de manera colaborativa, reduciendo considerablemente el “Time to market”; hace posible el diseño virtual de una planta de fabricación y “operar” con ella como si fuese real, optimizando los costes asociados a su construcción; facilita la simulación de los procesos que compondrán la fase de fabricación antes de comenzar a producir, reduciendo riesgos y costes innecesarios; y asegura la integración de dichos procesos y el control en tiempo real de todo el “engranaje”, sin perder de vista la “labores” de mantenimiento. La aplicación de tecnología digital a distintos procesos de fabricación puede elevar la productividad hasta en un 20%: y no es Rosa García quien lo dice sino la experiencia de muchas empresas españolas del sector industrial, que trabajan mano a mano con la compañía que dirijo en pro de su digitalización.

El sector industrial español sigue suponiendo un importante 15% del PIB nacional y somos un país líder en sectores como el de la automoción, la metalurgia, la energía o la alimentación… O somos capaces de “ponernos las pilas” o esa ventaja terminará esfumándose. Sí, es cierto que la actitud y ayuda por parte del Gobierno tiene un papel crucial en este sentido –y que las intenciones detrás del recién anunciado proyecto “Industria Conectada 4.0” por parte del Ministerio de Industria, Energía y Turismo son las adecuadas-, pero la solución pasa por que todos asumamos que la digitalización no es OBLIGADA sino NECESARIA para la subsistencia de nuestras empresas.

lunes, 12 de octubre de 2015

Aeropuertos con redes inalámbricas más seguras

Volvíamos del verano con la noticia de que AENA comenzará en breve a ofrecer acceso WiFi gratuito ilimitado en todos los aeropuertos españoles. Hasta ahora, ese servicio estaba limitado a 30 minutos de duración en todos sus 46 aeropuertos nacionales. La promesa del acceso generalizado a una red inalámbrica en un aeropuerto conlleva no solo un reto en cuanto a la disponibilidad de dicha red sino también en cuanto a la privacidad de los datos y la seguridad.

Si tenemos en cuenta que la red de acceso público es solo una de las decenas de redes inalámbricas privadas que están activas en un mismo aeropuerto y que existen otras muchas que dan servicio al control de tráfico en tierra o a las redes de cámaras de vigilancia, el objetivo de la seguridad se complica. Por este motivo, el WIMAX Forum creo el protocolo AeroMACS, un estándar de comunicaciones inalámbricas de banda ancha que se caracteriza por su flexibilidad, seguridad y escalabilidad, y que está pensado para ser utilizado en entornos de máxima exigencia como los aeropuertos –donde la cantidad de datos generada por el personal en pista, el personal de tierra o el despegue y aterrizaje de aviones es inmensa y crece cada día-.


La NASA lleva probándolo desde 2007 en el Cleveland Hopkins International Airport (en la ciudad americana de Cleveland, Ohio) y, a día de hoy, más de 20 aeropuertos de todo el mundo tienen en marcha proyectos piloto. Pero no basta con estas pruebas. El siguiente paso a la aprobación de un estándar de este tipo es que los fabricantes y proveedores de dispositivos de comunicaciones adapten o diseñen dispositivos que puedan funcionar dentro de este estándar: si no hay estaciones o routers compatibles en el mercado, de nada habrán servido todos los esfuerzos.

La compañía que presido ha sido una de las primeras en comercializar una nueva familia de productos, que no solamente se adaptan a AeroMACS sino que también está fabricada con materiales resistentes –eso que los americanos llaman “ruggerizar- y pensada para ser instalada en todo tipo de superficies y de vehículos que conforman el paisaje de cualquier aeropuerto internacional. El aeropuerto del futuro necesita del empuje global de la industria a su alrededor, así que allá vamos…


jueves, 1 de octubre de 2015

Ultrasonidos frente a biopsias

No existen cifras precisas en torno al número de españoles que padecen enfermedades relacionadas con el hígado. Las patologías pueden ser muy diversas, pero las más comunes son los diferentes tipos de hepatitis, la cirrosis y el cáncer. Muchos de los afectados conviven con algunas de las patologías relacionadas con este órgano pero aún no lo saben…

La manera tradicional de diagnosticar alguna de las enfermedades relacionadas con el hígado es a través de la realización de una biopsia del paciente después de haberse manifestado algunos síntomas de la enfermedad. Probablemente conozcáis el procedimiento de una biopsia –se trata de insertar una larga aguja en el abdomen de la persona y tomar una muestra de algunas células del hígado en cuestión-. Es un procedimiento invasivo –y doloroso- que implica “pasar” por el quirófano, y entraña un riesgo nada despreciable asociado a las hemorragias internas, infecciones hospitalarias… que pueden complicar enormemente el pronóstico del paciente.

Y una vez más descubro que el uso adecuado de la tecnología supone pasos “de gigante” en el campo del diagnóstico previo de enfermedades: una técnica de ultrasonidos permite obtener en cinco minutos conclusiones similares a las de una biopsia, sin necesidad de cirugías y con un coste económico por procedimiento mucho menor. Este nuevo sistema realiza 10 tests diferentes y es capaz de concluir el estado de rigidez del hígado –síntoma de su deterioro- así como la verdadera extensión del daño.
Imagen de un hígado tomada con el nuevo sistema de ultrasonidos
El King's College Hospital británico, que es el centro europeo de referencia para este tipo de enfermedades hepáticas, ya ha introducido esta nueva técnica en sus quirófanos y sus especialistas aseguran que aunque de momento el nuevo ultrasonido no acabará con la necesidad de llevar a cabo biopsias sí podría reducir su número a cerca de la mitad. Bueno, no se trata de una solución absoluta que sustituya a las biopsias pero sí supone menos riesgos y más “cuidado” para el paciente.