lunes, 11 de abril de 2016

¿Cómo limitar el riesgo de la nueva ciberdelicuencia?

La película de ficción “Juegos de Guerra” del año 1983 nos adelantó uno de los mayores riesgos de nuestro presente: la ciberdelincuencia. Aunque el término hacker nace en los años 60 en el MIT, no es hasta los años 80 cuando su uso se extiende y se asocia a aquellas personas que son capaces de acceder a otros ordenadores como una reivindicación de acceso libre e ilimitado a la información. Ya a mediados los años 90, con la expansión de Internet, el término se asocia a formas de delincuencia que van desde el robo hasta el colapso de infraestructuras corporativas y públicas.

Cada vez hay más dispositivos conectados entre sí. Las fábricas se controlan desde redes internas, la gestión de edificios y otras infraestructuras se hace de forma remota y hay miles de sensores interconectados en los centros de trabajo que crecen de manera exponencial. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) calcula que sólo en 2015 se han interconectado 1.000 millones de nuevos aparatos inalámbricos, y se prevé que para el 2020 la cifra crezca hasta los 25.000 millones de dispositivos comunicados entre sí. El llamado Internet de las Cosas nos ha facilitado nuestro día a día y ha hecho más eficientes y productivas a nuestras empresas y administraciones públicas. Pero existen riesgos que hay que controlar como los ciberataques.


En los últimos años, hemos visto como los hackers han sido capaces de colapsar sistemas como el de la Agencia Tributaria, acceder al servidor de Correos, provocar apagones eléctricos en Paraguay y 18 estados de Brasil, atacar una central nuclear en Irán controlada con sistemas Siemens o incluso robar más de 1.000 millones de dólares de 100 entidades bancarias diferentes. Los hackers se han atrevido incluso a “crackear” la web de la tecnológica Sony Pictures en varias ocasiones y parece que pueden seguir haciéndolo.

Proteger infraestructuras críticas como hospitales, fábricas, centrales energéticas, puertos y aeropuertos, transporte ferroviario o control de tráfico es cada vez más necesario para garantizar la seguridad de los ciudadanos y de las empresas. En España, la necesidad de incrementar la ciberseguridad es cada vez más importante, ya que tras Estados Unidos y Reino Unido, ocupa el tercer puesto en intentos de “hackeo”. Nuestro país sufrió 134 «ciberataques» a infraestructuras críticas durante 2015.

Todos estos riesgos se pueden combatir con tecnología y, muchas veces, siguiendo unos protocolos de actuación sencillos. En Siemens trabajamos día a día para conseguir las soluciones más innovadoras que consigan limitar estas amenazas y, a día de hoy, contamos con una serie de servicios capaces de proteger este tipo de infraestructuras. Desde cortafuegos industriales (SCALANCE S), que protegen la instalación industrial ante intentos de acceso no deseado, hasta sistemas de automatización con funciones de seguridad integradas (SIMATIC S7) o Routers industriales (SCALANCE M), que ofrecen una conectividad segura para diferentes tipos de comunicación. Tecnología con un único objetivo: proteger a estas infraestructuras críticas del modo más eficiente y seguro posible.

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